Errores comunes de principiantes al cuidar hámsters

Errores comunes de principiantes al cuidar hámsters

Adoptar un hámster puede parecer una tarea sencilla: es pequeño, no necesita paseos, y se ve adorable. Sin embargo, muchos tutores primerizos cometen errores que, aunque bien intencionados, pueden afectar gravemente la salud y el bienestar del animal.

En este artículo te mostraré los errores más comunes que cometen los principiantes al cuidar hámsters y cómo evitarlos. Si estás empezando o pensando en adoptar uno, esta guía te será muy útil para ofrecerle la mejor vida posible.

1. Elegir una jaula demasiado pequeña

Uno de los errores más graves y frecuentes es usar jaulas que no cumplen con el tamaño mínimo necesario.

  • Tamaño mínimo recomendado: 80 x 50 cm de base (para un solo hámster)
  • Evita jaulas con muchos niveles y poco espacio horizontal
  • Las jaulas comerciales «para hámsters» suelen ser inadecuadas

Un espacio reducido puede causar estrés, comportamiento agresivo, aburrimiento y problemas de salud.

2. Usar el sustrato incorrecto

Muchos principiantes eligen sustratos perfumados o viruta de madera sin saber que son peligrosos.

Evita:

  • Viruta de pino o cedro (liberan gases tóxicos)
  • Arena para gatos
  • Algodón o telas fibrosas

Prefiere:

  • Papel prensado sin aroma
  • Viruta de álamo
  • Mezclas de papel reciclado

El sustrato debe ser absorbente, seguro y sin polvo.

3. Bañar al hámster con agua

Los hámsteres no deben bañarse con agua. Esto elimina los aceites naturales de su piel y puede provocar hipotermia o enfermedades.

En su lugar, utiliza:

  • Arena de baño especial para roedores (nunca arena de gato)
  • Un recipiente poco profundo con arena donde el hámster pueda revolcarse

4. Manipularlo demasiado al principio

Es normal querer cargar y acariciar al nuevo hámster, pero al principio esto puede generar mucho estrés.

Qué hacer:

  • Dale tiempo para adaptarse los primeros 3 a 5 días
  • Habla suavemente cerca de su jaula
  • Comienza ofreciéndole comida con la mano
  • Aumenta el contacto poco a poco, sin forzar

5. Alojar a más de un hámster en la misma jaula

A diferencia de otros roedores, la mayoría de los hámsteres son territoriales y solitarios.

Errores comunes:

  • Alojar dos hámsteres juntos creyendo que «se harán compañía»
  • No separar hembras y machos después del destete

Excepciones:

  • Algunas especies como el hámster roborovski pueden convivir si fueron criados juntos desde pequeños, pero aún así hay riesgos.

6. Ofrecer una dieta inadecuada

Muchos principiantes dan sobras de comida humana o piensos para otros animales.

Evita:

  • Azúcar, sal, frituras
  • Frutas cítricas
  • Chocolate y alimentos procesados

Incluye:

  • Mezcla de semillas balanceada
  • Verduras seguras (zanahoria, pepino, brócoli)
  • Frutas ocasionales (manzana sin semilla, pera)
  • Heno para digestión (opcional, pero recomendado)

7. No enriquecer el ambiente

Un hámster sin estímulos puede aburrirse y desarrollar comportamientos repetitivos o destructivos.

Asegúrate de incluir:

  • Rueda de ejercicio sin rejilla (mínimo 20 cm de diámetro)
  • Túneles y tubos
  • Casas y refugios
  • Juguetes de cartón o madera

Cambia la distribución regularmente para mantenerlo estimulado.

8. Limpiar la jaula de forma incorrecta

  • Error común: cambiar todo el sustrato de golpe, eliminando por completo su olor.
  • Esto genera desorientación y estrés.

Lo ideal:

  • Retirar solo una parte del sustrato sucio
  • Mantener una parte del sustrato viejo (si está seco y limpio)
  • Limpieza profunda cada 2 a 4 semanas

9. Usar ruedas o jaulas con barrotes peligrosos

Las ruedas de rejilla pueden causar fracturas en las patas (síndrome de pata rota).

Usa:

  • Ruedas de superficie sólida
  • Jaulas con barrotes horizontales si son necesarios, pero que no permitan escapes

10. No llevarlo a un veterinario especializado

Aunque no es común hacer visitas regulares al veterinario con roedores, sí es necesario tener un veterinario exótico de referencia.

Llévalo al especialista si notas:

  • Pérdida de peso
  • Letargo o inactividad
  • Pérdida de pelo
  • Heridas o infecciones visibles
  • Cambios en el comportamiento

Cuidar bien empieza por informarse

Muchos de los errores que cometen los principiantes al cuidar hámsters se deben a la falta de información o a la confianza en consejos poco actualizados. La clave está en investigar, observar y ajustar.

Con un entorno adecuado, alimentación correcta y respeto por su comportamiento natural, tu hámster no solo vivirá más tiempo, sino que también será más activo, sociable y feliz.

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